En el marco del plan de lucha que la ASOEM sostiene con el Ejecutivo de Sauce Viejo, la jornada de hoy representó un escenario de extrema gravedad institucional y vulneración de derechos fundamentales.
Durante el tercer día de la medida de fuerza de 72 horas, que contó con gran adhesión de lxs trabajadorxs, el intendente Mario Papaleo ordenó el cierre bajo llave de las puertas del Palacio Municipal. Esta decisión arbitraria configuró una privación ilegítima de la libertad al dejar encerradxs tanto a trabajadorxs como a contribuyentes que se encontraban dentro del edificio, en un acto de autoritarismo que atenta contra la democracia.
La situación derivó en momentos de extrema tensión que requirieron la intervención del cuerpo de infantería de alto riesgo para garantizar la salida de lxs compañerxs. Como consecuencia directa de este encierro forzado, el servicio de emergencia debió asistir a cuatro trabajadoras por cuadros de crisis nerviosa, situación que afectó a la gran mayoría de lxs presentes ante la incertidumbre y el hostigamiento patronal.
Lejos de propiciar instancias de diálogo o descomprimir la situación, en el día de hoy el Ejecutivo avanzó además con el descuento de los días de paro y del presentismo a lxs trabajadorxs, profundizando el conflicto y agravando el clima de hostigamiento.
Cabe destacar que, en paralelo a estos graves sucesos, el resto de la jurisdicción de la ASOEM se sumó a la medida de fuerza en un 100%, solidarizándose activamente con lxs compañerxs de la Municipalidad de Sauce Viejo. Este respaldo demuestra que la vulneración de derechos en cualquier localidad encuentra una respuesta orgánica y unificada de lxs trabajadorxs.
El secretario General de la ASOEM, Juan R. Medina, adelantó: “el día lunes va a haber una reunión de delegados donde se va a definir cómo continúan las medidas y el martes vamos a ir al Ministerio de Trabajo porque nosotros tenemos que buscar otra herramienta y otro involucramiento del sector político provincial. Alguien tiene que encauzar este conflicto, está claro que Papaleo no quiere sentarse y el sindicato que se quiere sentar, no lo puede corregir”.
UN PLAN DE LUCHA CON FIRMEZA Y UNIDAD
Este grave episodio de violencia institucional fue el corolario de un plan de lucha que se desarrolló durante toda la semana. Las dos primeras jornadas del paro de 72 horas evidenciaron la unidad inquebrantable de lxs trabajadorxs de Sauce Viejo frente a la falta de respuestas del Ejecutivo local.
En la primera jornada lxs compañerxs ratificaron su compromiso con el reclamo, demostrando que la organización sindical es la única herramienta para frenar los atropellos de una gestión que ignora los canales de diálogo institucionales. Durante la segunda jornada, se llevaron a cabo asambleas históricas en los puestos de trabajo. En estos espacios de debate y participación, lxs trabajadorxs manifestaron su hartazgo ante el desconocimiento de la libertad sindical y las constantes amenazas. La firmeza demostrada en estas instancias fue la respuesta natural a meses de persecución laboral, traslados injustificados y sumarios arbitrarios.
La organización sindical ratifica su compromiso con la defensa de la dignidad de lxs trabajadorxs de Sauce Viejo y exige el cese inmediato de las prácticas persecutorias, responsabilizando directamente al Ejecutivo local por la integridad física y emocional de cada compañerx.