La situación institucional de Sauce Viejo vuelve a encender una señal de alarma. El intendente Mario Papaleo despidió a un trabajador municipal afiliado a ASOEM, en una nueva decisión que es considerada como un grave ataque contra los derechos laborales y sindicales y una expresión más de las prácticas autoritarias que se vienen denunciando desde el inicio de este conflicto.

El trabajador se desempeñaba desde 2024 bajo la modalidad de contrato no permanente. La precariedad de un vínculo laboral no puede ser utilizada como mecanismo de disciplinamiento ni puede implicar que quienes trabajan bajo esta modalidad tengan menos derechos o deban ejercerlos con miedo. Mucho menos en un contexto de conflicto sindical como el que atraviesa Sauce Viejo, donde una decisión de estas características genera preocupación entre el conjunto de lxs trabajadorxs.

No se trata de un hecho aislado. Desde hace meses, lxs trabajadorxs municipales de Sauce Viejo enfrentan un escenario marcado por la persecución, el hostigamiento, las sanciones, los descuentos, los traslados y distintas acciones que afectan el ejercicio de sus derechos y la organización sindical.

Pero lo que ocurre actualmente en Sauce Viejo excede el ámbito laboral.

Se trata de una forma de ejercer el poder que pone en tensión los principios básicos de la convivencia democrática y que preocupa por su avance sobre las instituciones y sobre quienes ejercen legítimamente funciones de representación. Y esto no puede naturalizarse.

Cuando desde el poder se desconoce la representación, se condiciona a quienes reclaman, se utilizan herramientas del Estado para disciplinar y se avanza contra quienes ejercen sus derechos, el problema deja de ser sectorial y se transforma en un problema institucional y democrático.

UN LÍMITE QUE NO PUEDE CRUZARSE

El despido de un trabajador constituye un hecho grave. La libertad sindical, el derecho a organizarse y la posibilidad de reclamar por mejores condiciones laborales son derechos democráticos fundamentales. No son concesiones de ningún gobierno de turno.

Por eso, se reafirma que no puede permitirse que el miedo a perder el trabajo sea utilizado como herramienta de disciplinamiento sindical.

Sauce Viejo atraviesa una situación que no tiene antecedentes de esta magnitud en ninguna otra localidad de la jurisdicción. Frente a este escenario, lxs trabajadorxs municipales nucleadxs en ASOEM expresan su profunda preocupación y ya se analizan las acciones a seguir.

Se utilizarán todas las herramientas gremiales, institucionales y legales que sean necesarias para defender a lxs trabajadorxs y exigir el respeto irrestricto de sus derechos.

Porque defender a un trabajador despedido por ejercer sus derechos también es defender la democracia.

Y porque no puede aceptarse que en Sauce Viejo se pretenda instalar como forma de gobierno la confrontación permanente, el desconocimiento de las instituciones y el disciplinamiento de quienes piensan distinto, reclaman o ejercen una representación.

Los derechos se defienden. La democracia también.