Luego de 121 días ininterrumpidos de conflicto, persecución y resistencia colectiva, lxs trabajadorxs municipales de Sauce Viejo nucleadxs en ASOEM resolvieron en Asamblea iniciar una nueva etapa del conflicto, consolidando el camino institucional y jurídico construido durante más de cuatro meses de lucha.
La decisión fue tomada democráticamente por las bases, en un contexto atravesado por traslados arbitrarios, sumarios, descuentos ilegales, amenazas, intentos de disciplinamiento y una escalada de coacción impulsada por el Ejecutivo municipal contra trabajadorxs y representantes sindicales.
Sin embargo, lejos de quebrar la organización colectiva, el conflicto fortaleció la conciencia, la unidad y la legitimidad de un reclamo que ya produjo hechos históricos para la libertad sindical en Sauce Viejo.
Durante estos 4 meses, ASOEM logró consolidar avances fundamentales: la ratificación judicial de la libertad sindical mediante fallos de la Justicia Laboral y Civil y Comercial; la constitución como querellante en la causa penal por privación ilegítima de la libertad contra trabajadorxs municipales; la tramitación de los códigos de descuento sindical y mutual; y las actuaciones iniciadas ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia para la aplicación de sanciones y multas contra la Municipalidad de Sauce Viejo por incumplimientos laborales y antisindicales.
La organización sindical también logró frenar el avance de mecanismos de presión y persecución impulsados desde la gestión municipal, que intentaron condicionar la afiliación gremial y vulnerar derechos constitucionales básicos.
En este marco, la Asamblea resolvió que a partir de las 0 horas del 23 de mayo se retomarán las tareas habituales, resguardando y salvaguardando los derechos individuales y colectivos establecidos por las leyes provinciales 9286 y 9256, sin abandonar ninguno de los objetivos que dieron origen al conflicto.
Porque si algo dejó esta lucha es una certeza: en Sauce Viejo ya nada será igual.
ASOEM continuará exigiendo la plena vigencia de la libertad sindical, la apertura de una verdadera paritaria local, el reintegro de trabajadorxs monotributistas, la devolución de descuentos efectuados ilegalmente y la restitución de salarios, días y presentismos descontados a trabajadorxs de planta permanente, no permanente y monotributistas.
La lucha entra en una nueva etapa, pero no abandona ninguna de sus convicciones.
Frente al autoritarismo, más organización.
Frente a la persecución, más solidaridad.
Frente al intento de disciplinamiento, más unidad de lxs trabajadorxs.
Porque cada derecho conquistado en estos 121 días fue producto de la decisión colectiva de no arrodillarse.
Y porque cuando un pueblo trabajador se organiza, incluso el poder más hostil encuentra un límite.