Detrás de cada telón que se abre y de cada aplauso que resuena en la Sala Mayor, existe un entramado humano indispensable que hace posible la vida cultural de la ciudad. Desde ASOEM se pone en valor la tarea cotidiana de lxs trabajadorxs del Teatro Municipal 1° de Mayo, quienes con oficio, compromiso y conocimiento garantizan el funcionamiento de uno de los espacios históricos más emblemáticos de la región.
Sostener el teatro no implica únicamente abrir sus puertas: implica preservar su historia. En ese sentido, el reciente descenso de la tradicional araña de cristal —una estructura de 500 kilos compuesta por cientos de luminarias— visibiliza apenas una parte de un trabajo permanente, especializado y muchas veces silencioso.
Son lxs trabajadorxs municipales quienes llevan adelante las tareas de restauración, limpieza minuciosa, operación de la tramoya y puesta a punto técnica que permite que cada función se desarrolle en condiciones óptimas. El teatro funciona gracias a un entramado integral de áreas que incluyen lo administrativo-contable, mantenimiento, escenomontaje, boletería, programación, despacho y limpieza, todas sostenidas por empleo municipal.
ASOEM destaca que este “saber hacer” forma parte de la identidad trabajadora. En el Teatro Municipal, la técnica moderna convive con lo artesanal, en una tarea que resguarda el patrimonio santafesino con responsabilidad y sentido de pertenencia.
Es el esfuerzo diario de lxs compañerxs lo que garantiza que este espacio emblemático continúe siendo un lugar de encuentro, accesible, seguro y de excelencia para toda la comunidad.