En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas declara el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Se eligió este día para conmemorar la muerte de las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y Maria Teresa, las Mariposas,  tres activistas políticas asesinadas el 25 de noviembre de 1960  por la policía secreta del dictador Rafael Trujillo en la República Dominicana. Sus cadáveres destrozados aparecieron en el fondo de un precipicio.

Trujillo mantenía un comportamiento controlador con las mujeres, sobre todo las  jóvenes a las que no dudaba en perseguir para obtener favores sexuales.

Si éstas no accedían a sus requerimientos corrían el riesgo  que se incautaran los bienes materiales de sus familias o directamente  se las consideraba enemigas del régimen

Para el movimiento popular y feminista históricamente estas mujeres han simbolizado la lucha y la resistencia.

Nosotras decimos: no queremos más trujillos en ningún lugar del mundo…Hoy volvemos a expresar NI UNA MUJER MENOS.

  

Porque la violencia de género ya no es un  delito oculto.  

Porque la regla de oro del patriarcado ya no es invisible: la consideración sobre que las mujeres son objetos de propiedad de los varones, que debemos estar sujetas a ellos y obedecer y que el poder es masculino, así como la capacidad de corregir y castigar, ya no es un secreto.

Pero sigue siendo un gran problema la naturalización de esta violencia: la aceptación de la desigualdad avalando un mayor poder familiar y social de los hombres frente a las mujeres, poder que los “autoriza” a aplicar violencia a las mujeres.

 

Hemos avanzado, es verdad.

Podemos citar a modo de ejemplos algunas normativas: a nivel Nación, allá por marzo del 2009 se aprobó la ley 26485 “de protección integral, para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales” reglamentada recién quince meses después por falta de presupuesto a través del por decreto 1011/10.  La provincia de Santa Fe adhiere en el 2013 mediante la 13348 y decreto reglamentario 4028. 

 

 

Pero la letra escrita debe ser llevada a la práctica siempre y sin excepciones, si no es letra muerta.

Y por eso en el año 2014 en la ciudad de Santa Fe en consonancia con las anteriores mencionadas y con fuerte participación de este sindicato en ámbito paritario se sanciona la Ordenanza 12143 en donde se establecen derechos para las agentes municipales que sufren violencia de género, contemplando todos los tipos y modalidades tanto en el ámbito público como en el privado y quedando comprendidas las perpetrada por el Estado o por sus agentes.  Y es de efectiva aplicación.

 

 

Por eso orgullosas hoy nos plantamos como mujeres en lucha sorora con todas, por el ejercicio efectivo de los derechos inalienables.

Y es un hecho incuestionable que a pesar de todos los inconvenientes, obstáculos y palos en las ruedas, nunca nos damos por vencidas.

Voces colectivas alzamos, voces que defienden  la dignidad, el derecho a una vida plena para todas las mujeres sin excepción. No a las preferencias, sí a la igualdad.

Área Género y Diversidad Asoem